Los nuevos planes de estudios universitarios contemplan, dentro de la actividad académica, la formación práctica de nuestros estudiantes con el fin de permitir a los mismos, que complementen y apliquen aquellos conocimientos que van adquiriendo durante su formación, a la vez que adquieran aquellas competencias necesarias que les sirvan como preparación para el ejercicio de actividades profesionales o empresariales, coadyuven a la empleabilidad y fomenten su capacidad y aptitud para el emprendimiento.
Dependiendo de cada tipo de enseñanza, las prácticas académicas externas tanto curriculares como extracurriculares, están pensadas para ser realizadas en aquellas entidades privadas o públicas que resulten idóneas en función de la materia a la que se dedique el estudiante.
Es habitual que desde las diferentes Universidades, se suela contactar con personas físicas (profesionales independientes) o personas jurídicas de ámbito privado (bufetes, asesorías, notarios, registradores…..) para la realización de dichas prácticas. Aquí en Cantabria, las prácticas académicas se vienen desarrollando siempre en este ámbito.
A raíz de una labor de difusión en la Universidad de Cantabria, de nuestro Cuerpo Superior de Interventores y Auditores del Estado, realizada por la Intervención Regional, el Decanato de la Facultad de Derecho, contactó con nosotros solicitando la posibilidad de incluirnos dentro de las opciones que se ofrecen a los estudiantes para la realización de prácticas académicas.
Tras la consulta previa a la IGAE sobre su viabilidad, ésta mostró su conformidad, de modo que en el mes de diciembre de 2013, la Intervención formalizó con la Universidad de Cantabria un acuerdo para su materialización efectiva. La idea consistía en ofrecer a los alumnos interesados, la opción de que sus 135 horas de prácticas académicas, se realizaran en nuestras dependencias. Como comienzo, se fijó de cara a ser seleccionados, un límite de 3 alumnos, dada la dimensión de nuestra Intervención Regional.
Durante el tiempo de duración de las prácticas la Interventora Regional, asumió la tutela de los alumnos, con independencia de la posibilidad de designar un tutor entre los Interventores existentes, siendo quien acogió a los estudiantes y organizó las actividades previstas en el proyecto formativo, manteniendo puntualmente informado de sus avances, al tutor universitario designado. La idea era que estos jóvenes, conocieran la Administración Pública en general, y la Intervención, en particular. Se les situó en diferentes equipos de trabajo, de modo que pudieron conocer las diferentes actuaciones de éste órgano de control: la operativa contable, la función interventora, las actuaciones auditoras y de control posterior.
En el Acuerdo suscrito entre partes, se asumió la necesaria obligación de secreto profesional y del deber de guarda del mismo. En atención a ello y para garantizar su debido cumplimiento, la Intervención Regional realizó una planificación responsable de aquellos trabajos en los que los universitarios en prácticas, podían entrar siempre bajo la supervisión continúa del personal técnico designado, sin poner en riesgo la debida cautela, guarda y sigilo, que presiden nuestra tarea diaria.
A su vez, el acceso a las diferentes aplicaciones en uso tanto de contabilidad pública, como de fiscalización previa y auditoría también se les facilitó, de forma que pudieran conocer como la Intervención General del Estado se encuentra dotada de potentes y muy útiles herramientas informáticas con las que ha avanzado de forma significativa hacia el cumplimiento de las exigencias de la administración electrónica. Para ello, esta Intervención contactó con los servicios de informática presupuestaria de la IGAE, primero para conocer si la opción de que un tercero entrara a los equipos y a la red informática era posible y cuáles serían los mecanismos de control a habilitar. La respuesta fue rápida y se trató de crear un usuario “invitado” por medio del cual estas personas entraran en el equipo, tuvieran acceso al office, y en modo consulta, a aquellas aplicaciones que creíamos debían conocer, y eso sí, siempre bajo la tutela de personal técnico o del interventor.
El desarrollo de las prácticas en sí, resultó muy satisfactorio, tanto para los universitarios como para nosotros, porque al final aprendimos los unos de los otros, y durante este tiempo, nos contagiamos de su entusiasmo, ilusión y ganas de aprender.
Su comienzo efectivo, tuvo lugar en el mes de abril empezando por 2 días a la semana. Y a final de ese mismo mes, ellos mismos nos solicitaron 1 día más a la semana. En julio de este año, concluyó su experiencia y la Intervención Regional elaboró un informe propuesta dirigido a su tutor universitario. Este último es el que asume la obligación de realizar un seguimiento de las prácticas y efectuar la evaluación final en atención a la propuesta realizada por la Intervención.
A raíz de esta experiencia, la Universidad de Cantabria se comprometió con esta Intervención Regional, en continuar fomentando este tipo de actuaciones y extenderlas a todos las enseñanzas que por sus propias características, resultaran idóneas para participar en las mismas, pudiendo ser los destinatarios los estudiantes matriculados en grado, máster, doctorado, experto, diplomaturas, ingenierías técnicas o licenciaturas, como también estudiantes de otras universidades españolas o extranjeras que, en virtud de programas de movilidad académica o de convenios, se encontraran cursando estudios en la Universidad o en los centros adscritos a la misma.
A su vez, también se ofreció a esta Intervención Regional la participación activa en las jornadas de información y divulgación sobre salidas profesionales que todos los años imparte la Universidad, así como su implicación en la organización y desarrollo de talleres, seminarios, charlas-coloquio, etc. a realizar en las facultades de Derecho, Económicas y Lade.
Es un objetivo prioritario de esta Intervención Regional, aprovechar el camino que la Universidad de Cantabria nos abre para una colaboración mutua y de interés para ambas partes. Es en la Universidad donde se encuentran todos nuestros “futuros interventores”. Es nuestra obligación, la de quienes integramos este Cuerpo Superior, buscarles, animarles, informarles y orientarles. El resultado se dejará ver muy rápido en las próximas convocatorias
Por eso desde Cantabria, os animo a luchar por nuestro Cuerpo, por su futuro.

Santander, 26 de agosto de 2014.
Ana Jiménez García.