FIRME RECHAZO A LA CREACIÓN DEL CUERPO SUPERIOR TÉCNICO DE HACIENDA

En los últimos días, diversos medios de comunicación se vienen haciendo eco de una vieja pretensión del sindicato GESTHA, cual es la conversión automática, sin el cumplimiento de los requisitos legalmente establecidos, del actual Cuerpo Técnico de Auditoría y Contabilidad (subgrupo A2) en un nuevo Cuerpo Superior Técnico de Hacienda (subgrupo A1).

Ante la presentación en los últimos días de cuatro enmiendas presupuestarias procedentes de diversos grupos parlamentarios, que GESTHA asume como propias, esta Asociación Profesional del Cuerpo Superior de Interventores y Auditores del Estado (ACSIAE) quiere manifestar su firme rechazo a esta pretensión por lo siguiente:

  1. La Intervención General de la Administración del Estado (IGAE) es el órgano de control interno del sector público estatal y el centro directivo y gestor de la contabilidad pública. Como toda organización la IGAE tiene una estructura piramidal que engloba a distintos cuerpos de funcionarios, cuyas funciones y responsabilidades son distintas en virtud de lo establecido en el artículo 76 del Estatuto del Empleado Público. A este respecto, TODOS y cada uno de sus trabajadores participan en esta labor de manera profesional y ejemplar, realizando para ello las diversas tareas que tenemos encomendadas.
  2. El acceso a la función pública debe cumplir los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad. El sistema actual garantiza escrupulosamente el respeto a dichos principios mediante la exigencia de superación de unas pruebas selectivas (oposiciones), que son distintas en el acceso a un Cuerpo Superior frente a un Cuerpo Técnico y esa diferenciación se fundamenta en el distinto nivel de responsabilidad de las funciones a desempeñar. Resulta inadmisible pretender, superado un proceso selectivo con un nivel de exigencia ajustado a las responsabilidades a ejercer por un subgrupo A2, beneficiarse de manera automática y de forma general, por la vía de una modificación legal, de un ascenso, que al fin y al cabo es el fin último, prescindiendo total y absolutamente de un procedimiento basado en los principios anteriormente mencionados. Para conseguir el objetivo que se pretende, es decir, ser subgrupo A1, la propia ley contempla un sistema promoción interna como medio de acceso al Cuerpo Superior de Interventores y Auditores del Estado, para aquellos funcionarios del subgrupo A2 con más de dos años de antigüedad y en el que quedan eximidos de dos de los seis ejercicios de que se compone la oposición. En los últimos años, de las plazas ofertadas para acceder por promoción interna, 25 plazas, se han quedado vacantes en torno a 40-80%. Es más, y como privilegio exclusivo del Ministerio de Hacienda, los funcionarios del subgrupo A2 que quieran promocionar al subgrupo A1 pueden solicitar un curso de formación de 3 meses retribuido y sin trabajar, para preparar los últimos ejercicios. En el momento actual, hay muchos funcionarios que son Interventores y Auditores del Estado habiendo utilizado esta vía legal, y que han tenido que superar con un ingente esfuerzo y sacrificio las dos oposiciones. Por otra parte, esta equiparación daría lugar a dos formas de acceso al subgrupo A1, los que han llegado con esfuerzo y de acuerdo con unos méritos probados y los que directamente han accedido sin necesidad de acreditar su capacidad.
  3. La pretensión de crear un nuevo Cuerpo Superior Técnico (subgrupo A1), consistente en subsumir a los funcionarios del Cuerpo Técnico de Auditoría y Contabilidad (subgrupo A2) en este nuevo cuerpo superior no sólo implica una vulneración de estos principios, sino que supondrá un elevado coste presupuestario y de tipo organizativo de notable entidad, que no se ha evaluado seriamente por GESTHA en ningún caso, sino que se ha fundamentado en el argumento simple que con ello se conseguiría una mejora en los datos de la lucha contra el fraude sin precedentes, cuando no en su práctica eliminación. Dicho argumento resulta cuestionable, y en gran medida contradictorio, puesto que eliminar de golpe a un grupo de funcionarios provocaría que la organización de la IGAE quedará mermada de manera notable y, por tanto, las funciones y tareas que desarrollan los funcionarios del Cuerpo Técnico quedarían ‘huérfanas’ de trabajadores para su realización.

La Junta de Gobierno de la Asociación Profesional del Cuerpo Superior de Interventores y Auditores del Estado (ACSIAE)

A 21 de noviembre de 2020